Lenguaje y comunicación II


 Anécdota 


Hace dos años mi familia y yo Fuimos a una Fiesta en un restaurante muy bonito, en donde sucedió muchas cosas ese mismo día.

Entramos y vi a 10 familiares de algunos de los invitados y con esto me sorprendieron aún más con la llegada de mi tío a la fiesta, que por cierto me he dado cuenta de que ha llegado tarde.

Salude a mi tío y con esto casi lloro, me regalo un gato que en ese instante decidí llamarlo “mantequilla", mi mamá le causo tanta gracia, que casi se cae de la silla.

Mientras todos se reían, me dirigí a la mesa de postres y decidí tomar unas fotos de los postres para compartirlo en las historias de Instagram, después de tomar las fotos decidí probar un flan que ¡oh, por Dios!, estaba delicioso, mientras devoraba mi flan, un invitado me preguntó si conocía al señor Gael y le dije que no y por azares del destino se acercó mi tío para supervisar de que todo estaba bien, se sorprendió al ver al señor León un viejo amigo de mi tío, me presentó con su amigo y me enteré que de cariño lo llama Gael, aunque su verdadero nombre es Sergio, yo muy avergonzada decidí irme con mi hermana mayor Sara y mi mascota a su casa.

Cuando llegamos a su propia casa, encontró todo desordenado y no sabía qué había pasado y eso me preocupó.

Por lo que decidimos irnos a la casa de la abuela, nunca olvidaré ese día y las locuras de ese día.

Meses después nos enteramos quién desordenó su casa fue el gato del vecino; el mismo vecino fue quien nos lo dijo, pues mi hermana había dejado una ventana abierta, por lo que ingresó por la ventana el gatito.

En su momento, yo quise llamarle a la policía, porque alguien había estado en su casa, sin embargo, me dijo mi hermana, que no porque había revisado si se llevaron algo de valor y no fue así, solo el pay de limón, por lo que dedujimos que fue algún gato. Fue en ese instante que decidimos irnos a la casa de la abuela.




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