Química II

 

Efectos negativos en las conductas alimentarias en la adolescencia 

 

Propósito

Que el estudiante reconozca los efectos negativos de una mala alimentación, a través de estudio de las reacciones químicas, del proceso digestivo, para valorar el cuidado de si mismo.

Intruducción 

La adolescencia es un periodo de transición en el que los jóvenes experimentan importantes cambios físicos, emocionales y sociales. Durante esta etapa, es común que los adolescentes tengan inquietudes en cuanto a su cuerpo y apariencia física, lo que puede llevar a conductas alimentarias problemáticas.
Nos enfocaremos en el punto de vista químico del proceso digestivo y la reacción química que producen un buen y mal hábito alimentario en el cuerpo de un adolescente.

Los efectos negativos en las conductas alimentarias en la adolescencia pueden incluir trastornos alimentarios como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón. Estos trastornos pueden tener graves consecuencias para la salud física y mental de los adolescentes, e incluso pueden poner en peligro su vida.

Además de los trastornos alimentarios, los adolescentes también pueden experimentar otros problemas relacionados con la alimentación, como el consumo excesivo de alimentos procesados y altos en grasas y azúcares, lo que puede contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
Es importante que los adolescentes reciban información y orientación adecuadas sobre nutrición y alimentación saludable para evitar estos efectos negativos en su salud.
Así como también que contiene ese producto y del porque lo hace negativo en la alimentación También es importante que se fomente una actitud positiva hacia el cuerpo y la imagen corporal, y se promueva la aceptación de la diversidad en cuanto a la apariencia física.

Proceso digestivo y reacción química

Digestión

Digestión: Proceso químico complejo en el que enzimas especiales, catalizan la degradación de grandes moléculas, en otras más simples que son lo suficientemente pequeñas para atravesar fácilmente las membranas de las células e incorporarse a los tejidos.


La digestión es la reducción del alimento a moléculas pequeñas, capaces de incorporarse al metabolismo celular. Esto proceso lo realizan las llamadas enzimas digestivas. La digestión puede ser extracelular o intracelular, según se realice fuera o dentro de las células. La digestión extracelular puede ser a su vez interna o externa, según que el alimento esté dentro del organismo, en el llamado aparato digestivo.

PROCESO DIGESTIVO

La digestión comienza en la boca donde los alimentos se mastican y se mezclan con la saliva que contiene enzimas que inician el proceso químico de la digestión, formándose el bolo alimenticio.

La comida es comprimida y dirigida desde la boca hacia el esófago mediante la deglución, y del esófago al estómago, donde los alimentos son mezclados con ácido clorhídrico que los descompone, sobre todo, a las proteínas desnaturalizándolas. El bolo alimenticio se transforma en quimo.

Debido a los cambios de acidez (pH) en los distintos tramos del tubo digestivo, se activan o inactivan diferentes enzimas que descomponen los alimentos.

En el intestino delgado el quimo, gracias a la bilis secretada por el hígado, favorece la emulsión de las grasas y gracias a las lipasas de la secreción pancreática se produce su degradación a ácidos grasos y glicerina. Además, el jugo pancreático contiene proteasas y amilasas que actúan sobre proteínas y glúcidos. La mayoría de los nutrientes se absorben en el intestino delgado. Toda esta mezcla constituye ahora el quimo.

El final de la digestión es la acumulación del quilo en el intestino grueso donde se absorbe el agua para la posterior defecación de las heces.

Reacción Química 

Producen la transformación de los alimentos formados por moléculas complejas en moléculas más sencillas que son fácilmente absorbibles por el intestino. Así los hidratos de carbono se convierten en monosacáridos como la glucosa, las grasas se rompen en ácidos grasos y glicerina, y las proteínas se transforman en aminoácidos. Las reacciones químicas más importantes en la digestión son las de hidrolisis, favorecidas por enzimas que contienen los jugos digestivos.

Hidrólisis Digestiva

Todos los procesos de digestión implican hidrólisis: utilización de agua para romper los enlaces, de manera que el H+ se une a uno de los residuos y el OH- al otro.

La energía liberada durante la hidrólisis en el tubo digestivo sólo puede ser utilizada como calor. Por esta razón no se hidrolizan los enlaces más energéticos (sentido adaptativo) así, durante la digestión solo se libera una pequeña parte de la energía contenida en la molécula.

La mayor parte de la energía está contenida en los residuos individuales desde los cuales, posteriormente es liberada.

La asimilación se produce después, cuando de la sangre se pasa a los tejidos.

En cada paso de la conversión energética de un nivel a otro hay una pérdida de materia y energía utilizable asociada a la mantención de tejidos y también a la degradación del alimento en partículas más pequeñas, que después se reconstituirán en moléculas tisulares más complejas.

Alimentación correcta 

Los hábitos alimenticios son comportamientos conscientes, colectivos y repetitivos, que conducen a las personas a seleccionar, consumir y utilizar determinados alimentos o dietas

La Infancia es el momento óptimo para adquirir unos buenos hábitos alimenticios. Estos se adquieren por repetición y de forma casi involuntaria, la familia tiene una gran influencia y esta se va reduciendo a medida que los niños crecen.

En la adolescencia, los cambios psicológicos y emocionales pueden influir en la dieta, dando excesiva importancia a la imagen corporal, tienen patrones de consumo diferentes a los habituales: comidas rápidas, picoteos etc.

En cambio, en los adultos y en las personas de edad avanzada los hábitos alimenticios son muy difíciles de cambiar.

También existen factores que determinan los hábitos alimenticios como son los factores fisiológicos (sexo, edad, herencia genética, estados de salud, etc.), factores ambientales (disponibilidad de alimentos), factores económicos, o factores socioculturales (tradición gastronómica, creencias religiosas, estatus social, estilos de vida, etc.)

De acuerdo a La Organización Mundial de la Salud (OMS), “una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles.

Por definición, la nutrición es la ingesta de alimentos resultado de una necesidad dietética del organismo.

Hay principios básicos de la alimentación que podemos generalizar.

Para mantenernos sanos y fuertes, es muy importante llevar una alimentación adecuada. No sólo es importante la cantidad de alimentos que comemos, sino también su calidad, ya que ambas influyen en el mantenimiento adecuado de nuestra salud. Por eso es necesario saber qué nos aporta cada alimento, para así saber elegir un plato o menú más saludable.

Una dieta saludable y correcta tiene las siguientes características:



CompletaQue contiene todos los nutrimentos. Para esto se recomienda incluir por lo menos un alimento de los tres grupos, que son Verduras y frutas, alimentos de origen animal y cereales o sustituidos.

EquilibradaQue los nutrimentos guarden las proporciones adecuadas entre sí.


InocuaQue su consumo habitual no implique riesgos para la salud, por lo que debe estar exenta de microorganismos nocivos, toxinas, contaminantes y que no se consuman cantidades excesivas de algún nutrimento.



SuficienteQue cubra las necesidades de todos los nutrimentos de acuerdo al grupo edad y las características de cada individuo.


VariadaQue se incluyan diferentes alimentos de los tres grupos en cada tiempo de comida principal.

AdecuadaQue sea acorde con la cultura y los gustos de quien la consume, además de que sea ajustada a los recursos económicos con los que se cuentan.

Las necesidades nutricionales de un adolescente

Los adolescentes tienen necesidades nutricionales específicas debido a los cambios en el crecimiento y desarrollo físico, así como a los cambios en el estilo de vida y las demandas energéticas. Aquí hay una descripción general de las necesidades nutricionales clave de los adolescentes:

Proteína: Los adolescentes necesitan más proteína para el desarrollo muscular y óseo. Se recomienda que los adolescentes consuman al menos 0,85 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día.

Hidratos de carbono: Los adolescentes necesitan una cantidad adecuada de hidratos de carbono para obtener energía y mantener la función cerebral. Se recomienda que al menos el 45-65% de las calorías totales provengan de los hidratos de carbono.

Grasas: Los adolescentes necesitan grasas saludables para el crecimiento y desarrollo del cerebro y para la producción de hormonas. Se recomienda que al menos el 25-35% de las calorías totales provengan de las grasas.

Vitaminas y minerales: Los adolescentes necesitan una variedad de vitaminas y minerales para mantener la salud ósea, la función cerebral y el sistema inmunológico. Se recomienda que los adolescentes consuman una variedad de alimentos ricos en vitaminas y minerales, incluyendo frutas y verduras, productos lácteos bajos en grasa y carnes magras.

Calcio: Los adolescentes necesitan suficiente calcio para el desarrollo óseo. Se recomienda que los adolescentes consuman al menos 1.300 mg de calcio al día.

Agua: Los adolescentes necesitan suficiente agua para mantenerse hidratados y para apoyar la función renal y la digestión. Se recomienda que los adolescentes consuman al menos 8-10 vasos de agua al día.

Es importante que los adolescentes coman una variedad de alimentos nutritivos y equilibrados para satisfacer todas estas necesidades nutricionales. Además, deben evitar el consumo excesivo de alimentos procesados, azúcares y grasas saturadas, y deben seguir un estilo de vida activo para mantener una buena salud.

Los buenos y malos hábitos alimenticios

Los buenos hábitos alimentarios son aquellos que promueven una dieta saludable y equilibrada, lo que se traduce en una buena salud y bienestar. Por otro lado, los malos hábitos alimentarios son aquellos que contribuyen a una dieta poco saludable y pueden llevar a problemas de salud a largo plazo. A continuación, se presentan algunos ejemplos de buenos y malos hábitos alimentarios:

Buenos hábitos alimentarios:

  • Consumir una variedad de alimentos saludables, incluyendo frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables.
  • Controlar las porciones de alimentos y evitar comer en exceso.
  • Beber suficiente agua y limitar el consumo de bebidas azucaradas y alcohólicas.
  • Planificar las comidas con anticipación y evitar comer en exceso.
  • Cocinar en casa y evitar la comida rápida y los alimentos procesados.

Malos hábitos alimentarios:

  • Consumir alimentos altos en grasas saturadas, sal y azúcares agregados en exceso.
  • Comer en exceso y no controlar las porciones de alimentos.
  • Saltar comidas o hacer dietas extremas para perder peso.
  • Consumir bebidas azucaradas y alcohólicas en exceso.
  • Comer en exceso alimentos procesados y comida rápida.

Es importante recordar que los hábitos alimentarios son algo que se pueden cambiar con el tiempo y es posible adoptar hábitos más saludables con esfuerzo y compromiso.

Nuestros hábitos alimenticios como adolescentes es la siguiente: 


Los efectos negativos que tiene el consumir alimentos chatarra en los adolescentes


El consumo regular de alimentos chatarra en la adolescencia puede tener efectos negativos en la salud a largo plazo. Estos efectos incluyen obesidad, problemas dentales, mala nutrición, problemas digestivos, problemas emocionales y adicción a la comida chatarra. Es importante que los adolescentes sigan una dieta saludable y equilibrada, que incluya alimentos frescos y nutritivos, y limiten el consumo de alimentos chatarra para promover una buena salud y bienestar.

El consumo regular de alimentos chatarra en la adolescencia puede tener varios efectos negativos en la salud, algunos de los cuales son:

Obesidad: Los alimentos chatarra son altos en calorías, grasas saturadas y azúcares añadidos, lo que puede contribuir a la obesidad en los adolescentes. La obesidad puede aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardíacas y cáncer.

Problemas dentales: Los alimentos chatarra pueden ser altos en azúcares y ácidos, lo que puede dañar los dientes y provocar caries.

Mala nutrición: Los alimentos chatarra no proporcionan los nutrientes necesarios para una buena salud, como proteínas, vitaminas y minerales. El consumo excesivo de alimentos chatarra puede resultar en una mala nutrición y deficiencias nutricionales.

Problemas digestivos: Los alimentos chatarra pueden ser difíciles de digerir y pueden provocar problemas digestivos como dolor de estómago, diarrea y estreñimiento.

Problemas emocionales: Los adolescentes que consumen regularmente alimentos chatarra pueden tener problemas emocionales como depresión y ansiedad. Además, el consumo de alimentos chatarra también puede afectar la autoestima y la imagen corporal de los adolescentes.

Adicción a la comida chatarra: El consumo regular de alimentos chatarra puede provocar una adicción a estos alimentos en los adolescentes, lo que puede ser difícil de romper y puede llevar a un mayor consumo y problemas de salud a largo plazo.

Es importante que los adolescentes sigan una dieta saludable y equilibrada, que incluya una variedad de alimentos frescos y nutritivos. Limitar el consumo de alimentos chatarra puede ser beneficioso para la salud a largo plazo.

Los alimentos chatarras que consumimos son:



Efectos en la salud de los ingredientes que contienen los alimentos chatarra 

YUGURT

 

Mermelada 

Gomitas 




Cheetos 








Reacción química

El ácido cítrico

Participación del ciclo del ácido cítrico en la transaminación y la gluconeogénesis



El proceso de elaboración de glucosa (azúcar) a partir de sus propios productos de descomposición o de los productos de descomposición de los lípidos (grasas) o las proteínas. La gluconeogénesis se manifiesta principalmente en células del hígado o el riñón.

 

C6H8O7

El ácido cítrico (C6H8O7) es un compuesto orgánico que se encuentra naturalmente en frutas cítricas como el limón, la naranja y la toronja. En el cuerpo humano, el ácido cítrico está involucrado en el ciclo del ácido cítrico (también conocido como ciclo de Krebs), que es un proceso metabólico que ocurre en las mitocondrias de las células.

Durante el ciclo del ácido cítrico, el ácido cítrico reacciona con otras moléculas para producir energía en forma de ATP (adenosín trifosfato) que se utiliza para alimentar las funciones celulares y el metabolismo. El ciclo del ácido cítrico es una parte fundamental de la producción de energía en el cuerpo humano y se utiliza en muchos procesos biológicos, incluyendo la respiración celular y la síntesis de aminoácidos y ácidos grasos.

En el cuerpo humano, el ácido cítrico también puede actuar como un agente quelante, lo que significa que puede unirse a metales como el hierro y el calcio para formar compuestos más solubles en agua. Esto puede ser útil en la eliminación de metales pesados del cuerpo y en la prevención de la formación de cálculos renales.

Sorbato de potasio

C6H7KO2

El sorbato de potasio, también conocido como sal de potasio del ácido sórbico o por el número E-202, es una sustancia química que se puede encontrar en cristales de color blanco o polvo y se utiliza en la industria alimentaria como conservante.

Diversos compuestos se pueden encontrar naturalmente en los alimentos, entre ellos las aminas R-NH2, y otros son añadidos como aditivos, como los nitritos NO2 y los sulfitos SO32-.

Conclusión


 
En conclusión, las conductas alimentarias en la adolescencia son muy importantes para el desarrollo y crecimiento adecuado del cuerpo, tanto físico como mental. El consumo regular de alimentos chatarra en la adolescencia puede tener efectos negativos en la salud, incluyendo obesidad, problemas dentales, mala nutrición, problemas digestivos, problemas emocionales y adicción a la comida chatarra. Por lo tanto, es fundamental que los adolescentes adopten hábitos alimentarios saludables, incluyendo el consumo de una dieta equilibrada y limitando el consumo de alimentos chatarra. Los padres, educadores y profesionales de la salud tienen un papel crucial en educar y guiar a los adolescentes sobre cómo llevar una alimentación saludable y establecer hábitos alimentarios positivos para promover su salud y bienestar a largo plazo.

 Bibliográfia

https://www.lifeder.com/acido-sorbico/#reacciones-del-cido-srbico-en-los-alimentos

https://triplenlace.com/2015/01/21/la-qumica-de-la-acidez-de-estmago/

https://accessmedicina.mhmedical.com/content.aspx?sectionid=127362827&bookid=1814#1128659000

https://cuidateplus.marca.com/alimentacion/nutricion/2018/02/23/-le-ocurre-exactamente-cuerpo-comida-rapida-161620.html


 



 


 

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